No es solo incitar a la violencia, las amenazas y el discurso de odio lo que hará que Facebook elimine mensajes tuyos o de tu troll menos favorito. Poner en peligro a alguien financieramente, no solo físicamente, o engañarlo para obtener un beneficio ahora también está estrictamente prohibido.

Facebook develó hoy su política con más claridad con la esperanza de establecer un conjunto transparente de reglas que pueda señalar cuando aplique su política en el futuro. Esto se produce después de que las reglas turbias dieron lugar a decisiones vacilantes y reacciones violentas a medida que se solucionaban y finalmente se eliminaron cuatro páginas asociadas con el teórico de la conspiración de Infowars, Alex Jones.

La compañía comenzó enfatizando reiteradamente que no se trata de un gobierno, que probablemente indique que no tiene que cumplir con las mismas reglas de la Primera Enmienda.

“No permitimos, por ejemplo, contenido que pueda poner en peligro física o financieramente a las personas, que intimide a las personas mediante lenguaje odioso, o que busque sacar provecho engañando a las personas que usan Facebook”, publicó hoy su vicepresidente de políticas, Richard Allen.

Las búsquedas web muestran que esta es la primera vez que Facebook usa ese lenguaje con respecto a los ataques financieros. Nos comunicamos con nosotros para comentar cómo exactamente Facebook considera esta política.

Esto es importante porque significa que la política de Facebook incluye amenazas de arruinar el crédito de alguien, llamando a las personas a robar sus casas o bloquear su empleo. Si bien no son amenazas físicas, pueden causar daños en el mundo real a las víctimas.

Del mismo modo, la posición contra el engaño con fines de lucro le da a Facebook un amplio espacio para luchar contra los spammers, los estafadores y las empresas sospechosas que hacen declaraciones falsas sobre los productos. La pregunta será cómo Facebook aplica esta regla. Algunos dirían que la mayoría de los anuncios están diseñados para engañar a las personas para que una empresa obtenga ganancias. Es más probable que Facebook cierre las protestas obvias donde las empresas hacen afirmaciones imposibles sobre cómo sus productos pueden ayudar a las personas, en lugar de simples exageraciones sobre su calidad o valor.

La claridad añadida ofrecida hoy destaca la amplitud y la particularidad con la que otras plataformas, en particular, el tímido Twitter, deben establecer sus reglas sobre moderación de contenido. Si bien desde hace mucho tiempo se temía que la transparencia permitiera a los malos actores jugar con el sistema sin pasar por encima de él, la importancia de las plataformas sociales para la democracia exige que operen con directrices abiertas para desviar las llamadas de aplicación parcial.

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